CUIDADO CON LAS TRAMPAS DE LA LLUVIA
La primera norma fundamental en caso de emplear nuestras motocicletas con lluvia es ir pertrechados de la equipación necesaria para tal inclemencia, pues la incomodidad que representa no disponer de una buena equipación en nuestra conducción bajo el agua puede representar una merma en nuestra atención.
Unos guantes que se mojan o un traje de agua que permite la entrada de agua nos harán sentirnos incómodos y pueden llegar a provocar distracciones en nuestro pilotaje, por lo que es muy importante disponer de un buen material para evitar este tipo de situaciones.
Igual de importante es una buena visera en nuestro casco que no se empañe -existen multitud de sistemas al respecto- para garantizar la mejor de las visibilidades en las peores condiciones.
Una vez que estamos perfectamente equipados, las cuestiones a tener en cuenta son pocas pero muy claras y efectivas.
Debemos intentar rodar siempre por el centro del carril en el que nos encontremos, nunca por los márgenes, pues es donde existen más probabilidades de encontrar bolsas de agua que nos hagan perder el control de nuestras motos y, además, en este tipo de situaciones es fundamental mantener una distancia de seguridad mucho mayor respecto a los vehículos que nos anteceden.
La capacidad de frenada de nuestros vehículos de dos ruedas disminuye considerablemente con el asfalto mojado y una distancia “lógica” de separación nos garantizará tiempo y distancia de respuesta.
Otra regla que se debe respetar y que habitualmente tenemos en mente los 365 días del año es la de las célebres rayas blancas, que si en condiciones normales las debemos de evitar para no llevarnos sustos, con mayor motivo lo tendremos que hacer en caso de lluvia pues se convierten en auténticas trampas en las que el más mínimo descuido nos puede hacer rodar por los suelos.
En general, la regla básica fundamental cuando nos subamos a nuestras motos con lluvia debe de ser la precaución y el incremento exponencial de todas aquellas normas que habitualmente adoptamos sobre la misma pues con ellas es seguro que siempre llegaremos a buen puerto.



























